Lana, sintética, seda, yute... Cada alfombra reacciona distinto a los productos. Te contamos cómo tratamos cada caso y qué resultados esperar.
Las alfombras tienen pelo, trama y base. Un líquido derramado atraviesa las tres capas en segundos. Si la alfombra está sobre parquet o moqueta, la humedad puede causar daños secundarios. Y cada tipo de fibra (lana, nylon, polipropileno, seda) necesita un tratamiento distinto.
Algunas manchas se pueden tratar en casa si actúas rápido y con el producto correcto. Pero hay situaciones donde el riesgo de dañar la alfombra es alto.
Proceso ajustado a la fibra y al tipo de mancha
Antes de tocar la alfombra, identificamos el tipo de fibra (test de quemado si hace falta) y la mancha. Esto evita decoloraciones, encogimientos y daños. No todas las alfombras se pueden mojar.
Aplicamos el producto adecuado solo en la zona afectada. En alfombras de lana usamos soluciones de pH bajo. En sintéticas podemos usar disolventes más agresivos. Cada mancha tiene su tiempo de acción.
Lavamos la alfombra con la cantidad justa de agua y extraemos inmediatamente. En alfombras delicadas usamos espuma seca para evitar mojar la base. El secado rápido es clave para evitar olores.
Las manchas de decoloración (lejía, productos con cloro) son permanentes — no se pueden quitar porque el color ya no está. Las manchas de tinta sobre alfombras de lana clara se reducen pero rara vez desaparecen al 100%. Y si una alfombra barata tiene muchas manchas graves, a veces es más rentable sustituirla que limpiarla. Te damos nuestra opinión honesta antes de empezar.
Las más frecuentes y cómo las abordamos
El vino tinto es la urgencia clásica. En alfombras de lana, actuar en las primeras horas es decisivo. Nunca eches sal — deja residuo difícil de sacar.
Orina que penetra hasta la base y el suelo de debajo. Necesita tratamiento enzimático profundo. Si solo limpias la superficie, el olor vuelve con la humedad.
Parece grave pero suele ser de las más fáciles. El truco: dejar que seque completamente y aspirar antes de lavar. Mojar barro fresco lo extiende.
La cera se congela y se retira mecánicamente. El chicle igual. Después se trata la marca residual. No usar calor — fija la mancha en fibras sintéticas.
Difíciles en alfombras de lana porque los disolventes fuertes dañan la fibra. Usamos absorbentes específicos y disolventes suaves con extracción rápida.
La lejía no se quita — elimina el color de la fibra. En algunos casos se puede retintar la zona, pero no siempre. Te lo evaluamos antes de presupuestar.
¿Listo para un presupuesto sin compromiso?
Dinos qué tipo de alfombra es y qué le ha caído. Te decimos si merece la pena limpiarla y qué resultado esperar.